PRIANRD busca con prácticas dilatorias y absurdas mantener cuotas y la inflada burocracia del IECM



Entre mentiras, amenazas, burlas y una serie de prácticas dilatorias que rozan lo absurdo, el bloque opositor en el Congreso de la Ciudad de México, conformado por el PAN, PRD, PRI y Asociación Parlamentaria Ciudadana, ha buscado a toda costa por más de 24 horas impedir la votación del dictamen de las reformas al Código de Instituciones y Procedimientos Electorales de la Ciudad de México.


Su despliegue mediático comenzó la mañana del 26 de mayo con señalamientos infundados contra el Gobierno de la Ciudad por, supuestamente, bloquear el acceso al Recinto de Donceles.


Ya durante la Sesión Ordinaria, iniciada el jueves 26 de mayo, solicitaron la lectura de una moción de 464 hojas, la cual duró más de 8 horas, y en una absoluta falta de respeto, el diputado proponente de dicha acción ni siquiera se encontraba en el recinto, del mismo modo que diversas personas integrantes del PRIANRD.


Cerca de las 08:00 horas de este viernes 27 de mayo, y exhibiendo nuevamente su preocupación y falta de legitimidad necesaria para dar un debate frontal y ganar una discusión y una votación, recurrieron a un artificio dilatorio más: presentar mil 364 reservas, mil 4 de una sola diputada de extracción priísta. Así lo irracional.


La histeria que el bloque del PRIANRD ha desplegado en más de 24 horas de sesión, sin consideración al personal que nos asesora, atiende, resguarda y mantiene funcionando el Congreso, bajo el falso reclamo de una supuesta inconstitucionalidad en el dictamen y una mascarada de presuntos paladines de la democracia, es un ejemplo más de que solo trabajan para sí mismos y los cotos que buscan proteger.


El Grupo Parlamentario de MORENA deja en claro que el dictamen es perfectamente válido constitucional y legalmente al cumplir con los parámetros que la Suprema Corte establece para estos efectos como son: un fin constitucionalmente válido, la idoneidad, la necesidad y la proporcionalidad en sentido estricto.


La reforma busca adelgazar una estructura burocrática excesiva que resulta ser una carga muy onerosa para el pueblo, es decir: aplicamos el principio constitucional de austeridad.


Tampoco limita ni restringe derechos, particularmente, en el tema de género, como falsamente pregonan.


Por el contrario, se busca fortalecer las agendas de género y derechos humanos al asignar dichos temas a la Dirección Ejecutiva de Capacitación y Educación Cívica. Así se les da una mayor jerarquía, pues hoy sólo tienen el nivel de unidad técnica.


Mucho menos pone en riesgo la democracia.


Como Grupo Parlamentario de MORENA le decimos claramente a la ciudadanía que no estamos en contra de las instituciones electorales y mucho menos pretendemos desaparecerlas.


Lo que en realidad busca esta reforma es simplificar y optimizar siete áreas; evita duplicidad de funciones y eficientiza la función del IECM sin afectar ninguna de sus atribuciones.


La premisa fundamental es lograr que la función pública electoral esté apegada a los principios constitucionales de eficiencia, racionalidad del gasto y austeridad que nos mandata la Constitución Federal y la de la Ciudad de México.

Cabe señalar que México tiene una de las democracias más caras del continente americano, con un costo del voto de 3.3 dólares, mientras que en países como Estados Unidos, Canadá y Ecuador es de 0.2 dólares.


Por todo lo anterior, llamamos al bloque PRIANRD a detener sus prácticas absurdas y delirantes.


Dejen de hacer del engaño y el “parlamentarismo” maniqueo su principal método de propaganda política.